"Why Isn't Mexico Rich?"
My translation of Gordon H. Hanson’s article is the cover feature this month of Mexican magazine Nexos. Professor Hanson is director of the Center on Emerging and Pacific Economies and professor of economics at UC San Diego.
August in London

[The second edition of Cross’s London Guide, originally published in 1837.
Copyright © British Library Board. Via Europeana.]
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The past two days I published two editorial pieces on the London/UK riots and a related instalment of my monthly column on London. It goes without saying they’re written from the perspective of a Mexican who lives in London.
They’re an attempt at making sense of the events, their possible causes and consequences, and at trying to offer an outsider-insider’s personal view for my readers in Mexico and Spanish-speaking countries, in their own language.
- “Disturbios en Londres”, Blog de la redacción, Nexos magazine, 09 August 2011
- “El incendio del palacio de cristal”, Replicante magazine, 10 August 2011
- “¿Quiénes participan en los disturbios en Inglaterra?” Blog de la redacción, Nexos magazine, 10 August 2011
- On 9th August I also posted this and this on #SinLugar, a blog I share with others to explore citizen engagement and participatory media in and for Mexico.
Respuesta a Krauze
Como se sabía León Krauze publicó una respuesta a mi post de Nexos en el blog de la redacción de Letras Libres [hacer clic aquí].
Dejé mi respuesta en el área de comentarios de su post mismo, como dicta la etiqueta en línea (esto no es el desolladero del Sábado caray). Ya que el comentario está esperando ser aprobado, copio y pego mi respuesta aquí abajo.
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Agradezco a León por su post y a Letras Libres por publicarlo.
Si quisiera yo seguir en la mentalidad del status quo, esperaría a publicar mi réplica en Nexos. En la lógica que todavía impera en los medios mexicanos eso “nivelaría” un poco el terreno de juego, porque como nos recordó León no todos los medios “valen” lo mismo. Sin embargo, la etiqueta en línea dicta que yo responda en este mismo espacio. Agradezco me lo permitan.
Quisiera aclarar que por “pre-Internet” me refería a la jerarquía de las revistas impresas y las estaciones radiofónicas, no a su trabajo personal. Aunque en la actualidad o en el pasado reciente éstas hayan incorporado herramientas digitales, es claro que la “credibilidad” de un medio (en este caso si se quiere el blog de Letras Libres) no la da el que esté en línea, o que la edite quien la edita, sino que es una extensión de un medio impreso cuya autoridad se construyó a través del tiempo con tinta y papel, no en el Internet. Esta diferencia es objetiva y concreta.
León y yo tenemos la misma edad, así que habremos experimentado la emergencia del internet más o menos de la misma forma. Sin embargo es significativo que su experiencia comenzó fundando y editando “el sitio de Letras Libres,” es decir, (repito) una revista impresa, y no cualquier revista, sino una que ya había heredado la “credibilidad” de, precisamente, Vuelta, y no de otra. ¿Hay figura más canónica, más jerárquica en la escena literaria mexicana contemporánea que Octavio Paz? La pregunta no es retórica.
No se trata pues de separar o polarizar en “pre” y “post” o “old media” y “new media” sino que, precisamente, el Internet es también otra cosa. Hay una gran diferencia entre experimentar el Internet en sí mismo, publicando en línea como un fin en sí mismo y el hacerlo como una expresión paralela de un centro del cual surge la autoridad, en este caso el medio impreso. Cuando muchos de los medios impresos despertaron a la necesidad de tener presencia en la WWW, miles de bloggers ya habían hecho uso de esas tecnologías durante bastante tiempo, sin un fin otro más que compartir información. Esto es un hecho histórico, no una opinión.
Entiendo y comparto la necesidad de exigirle más rigor a un medio. Pero exigírselo a Twitter es como exigírselo al teléfono o a la máquina de escribir: el rigor lo dan los usuarios, y hay usuarios que no tienen la menor intención de hacer periodismo o en ser rigurosos.
Así como me imagino que León evita tener conversaciones telefónicas con personas que no fundamentan sus argumentos y que opinan de todo sin tener una formación mínima, así quisiera imaginar que no sigue en Twitter a ese tipo de personas. Como escribí en otro lado, hay de timelines a timelines en Twitter. Dime a quién sigues y te diré cuál es la opinión que te merece Twitter. Lo mismo aplica para el radio y otros medios. Es una necedad basada en una incomprensión el quejarse porque en Twitter hay “falta de rigor periodístico.” ¿Pues a quién sigue León?
En fin, si se lee mi artículo se verá que no descalifico a León personalmente: me refiero a los argumentos de su texto con los que estoy en desacuerdo. Puedo entender que como escritores nos tomemos la crítica a nuestras ideas como ataques personales, pero si queremos ser profesionales la diferencia debe tomarse en cuenta. León lo echa a perder todo con su última línea, cuya ironía no hace sino descalificar aún más —a mis ojos— sus argumentos.
